PSICOSOMÁTICA
La complejidad del psiquismo humano, con todo lo que representa, es leída de manera muy particular en el Curso de Postgrado en Medicina Psicosomática. Con cinco años de andadura, tanto en Madrid como en Buenos Aires, aporta a la formación de todo candidato al psicoanálisis, nociones muy interesantes de la medicina que pretenden acercarnos al misterioso mundo donde conviven cuerpo y mente, lugar de ambicionado equilibrio para la humanidad durante todos los tiempos. Para establecer tal relación, el psicoanálisis parte del último efecto de todo el trabajo psíquico; la palabra, punto de encuentro, para el sujeto en análisis, es decir, por interpretación, con su deseo.
Las enfermedades psicosomáticas son aquellas patología para las que el sujeto en cuestión no tiene una respuesta psíquica para la energía psíquica proveniente de su interior.
Freud al tener en cuenta, en sus estudios, otras etiologías además de la herencia, tan explotada actualmente, abre el campo a nuevos diagnósticos y aporta a la escucha del profesional nuevos instrumentos de trabajo de gran utilidad.
En este curso, a través de los trabajos de Freud, Lacan y los grandes estudiosos de la medicina, se establecen los límites a la enfermedad teniendo en cuenta el mecanismo psíquico que se encuentra en la base de la estructura de cada sujeto. Minuciosa labor que nos hace diferenciar si es la melancolía, la histeria o la paranoia lo que habla en la anoréxica cuando llega a la consulta.
La neurosis obsesiva, la histeria y la fobia encuadradas bajo el nombre de Neurosis de transferencia; y la neurastenia, neurosis de angustia e hipocondría reunidas bajo el nombre de Neurosis actuales, constituyen la principal base de discriminación a la hora de observar y establecer los síntomas y la etiología de cada caso.
Por ejemplo, la perturbación que afecta una neurosis actual es en relación a la sexualidad actual, mientras que en las neurosis de transferencia la perturbación de la sexualidad está en relación con lo infantil, con el complejo de Edipo, con una posible sexualidad incestuosa.
Una de las cuestiones más interesantes que hemos descubierto en este curso es que el dolor, la angustia nos ayudan a reconocer los límites del aparato; son señales que protegen el cuerpo y el psiquismo, grandes aliados para la vida. Sin olvidar que, en la mayoría de los casos, el dolor físico está en relación al dolor psíquico y que la angustia es el único afecto posible.
Conceptos, nociones, palabras que aportan a la formación un instrumento más a la hora de poner en juego, el saber inconsciente que requiere la función.
Actualizado (Lunes, 13 de Diciembre de 2010 10:49)








