como superar una adiccion

Las adicciones

Las adicciones

Si buscamos el significado de adicción encontramos que es un hábito de conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, en especial drogas, y del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica.

Quisiera aventurarme a avanzar un poco más en la discriminación de esta definición, ya que considero que hoy en día, la sociedad nos ofrece tantas posibilidades que es muy exagerado etiquetar a alguien de algo sin estudiar su caso particular.

Diría entonces que una conducta adictiva podemos distinguirla de otra no adictiva cuando el consumo del objeto en el que se centra la adicción provoca una interrupción de la actividad diaria, de la vida del paciente, por ejemplo, hay personas que consumen cocaína pero dicho consumo no interrumpe ni su trabajo ni su vida personal, cuando el consumo de cocaína hace que esa persona falte a su trabajo o desatienda sus tareas de alimentación, descanso, relaciones sociales, familiares o de pareja, debemos considerar que esa persona tiene una adicción. Lo otro podríamos calificarlo de sujetos consumidores de una sustancia “ilegal” pero no adictiva para ellos.

La adicción a algo no depende de la sustancia objeto de la adicción, sino del sujeto que la consume. Y cualquier objeto puede convertirse en adictivo: las drogas, el sexo, la comida,  una relación conflictiva, una tendencia destructiva, la queja o, hasta incluso, la mamá.

El primer gran hábito de todos los humanos es la masturbación infantil, es algo que el nene lleva a cabo solo sin participación directa de otro. Es un goce autoerótico, quizá debemos atribuir esta cualidad a cualquier adicción, procuran al consumidor un goce autoerótico, sin mucho trabajo aparente y sin participación, también aparente, de otro.

Uno de los problemas que se le plantean es que aunque alejada, la realidad sigue ahí y de vez en cuando, se presenta para señalar a ese sujeto que, de alguna manera, está fuera de ella cuando se encuentra en la relación autoerótica que mantiene con su adicción.

Hay adicciones que son más sociales como la cocaína, la comida, etc pero a la larga pueden actuar separando de lo social a ese sujeto.

El éxito de las drogas más estimulantes es que levantan inhibiciones por su efecto sobre la censura, pero el efecto es momentáneo y luego aparece de nuevo la realidad.

Hay otras disciplinas como la creación, el arte o la ciencia que también procuran un goce elevado sin perjudicar a la salud. Las adicciones a la larga provocan un deterioro de la salud.

El goce que aportan las drogas, el juego, etc, se presenta como una sustitución de aquel goce autoerótico conseguido con la masturbación infantil. La tendencia a la repetición para lograr esa satisfacción primera e inolvidable que, por otro lado, nunca se logra, es lo que impide al sujeto renunciar al objeto al que han atribuido la consecución del goce. Podemos decir que todas las adicciones son sustitutivos, del goce sexual infantil, que alejan al sujeto de la realidad y del trabajo necesario para su transformación.