PROBLEMAS EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

Algunos de los problemas que pueden surgir durante la educación de los hijos tienen que ver con el deseo de los padres de que los niños hagan o dejen de hacer las cosas que ellos mismos hicieron o dejaron de hacer, el crecimiento de la cada uno es distinto al de los demás, y querer imponerle a los hijos una manera concreta va en contra de la educación.
A los hijos hay que proporcionarles educación, alimentación, salud, amor, pero también hay que respetar su manera particular de crecer. Intervenir en el crecimiento, puede provocar reacciones muy diversas que pueden llegar a la puesta en acto de actitudes rebeldes e intolerantes ante situaciones que han de ser normales.
Dejarles crecer no quiere decir, dejarles hacer lo que les de la gana, los límites en el crecimiento son necesarios pero, como todo, en su justa medida, sin excesos, sin exageraciones.
En la educación de los hijos es necesaria le tolerancia a las diferencias, cómo cada uno vivió su infancia es un hecho único y particular, así que tolerar que los hijos tengan su propia infancia es, en verdad, un acto de amor. Si no es así, en muchos casos, la envidia a la juventud, a que ellos tengan lo que uno no tuvo, a que puedan disfrutar de ciertas libertades y privilegios a los que uno mismo no pudo optar, pueden suscitar problemas ante una educación y un crecimiento sanos.
Pegar y castigar a los niños no es la manera de capacitarles para su participación en lo social, que tarde o temprano tendrán que realizar. Pensar que uno va a vivir siempre para sacarles las castañas del fuego, impide una educación donde el niño aprenda a solucionar sus propios conflictos, frente a los fracasos y logros que puedan llegar a contecer en su vida.
Todos los hijos son diferentes entre ellos y también para los padres, para los hijos también los padres son diferentes, aunque sean los mismos, para cada uno su padre y su madre, nada tiene que ver con el padre y la madre de su hermano o hermana, entonces ¿por qué se trata de mostrar que todos son iguales? Esta actitud, manifiesta en algunos padres, quizá pueda evitar conflictos entre los hermanos a corto plazo, pero a la larga puede provocar grandes trastornos a la hora de que los hijos establezcan relaciones con otras personas, con los compañeros, los profesores, frente al trabajo, en la relación de pareja, con los amigos.
Querer vivir la vida por ellos, evitar la diferencias, intervenir exageradamente en el crecimiento, no tolerar su propio ritmo, son situaciones que perjudican la educación de los hijos y generan problemas en la misma.
Actualizado (Miércoles, 22 de Diciembre de 2010 08:15)









