Psicoanálisis

Psicoanálisis

El psicoanálisis, una manera de invertir en tu futuro.

PsicoanálisisEl psicoanálisis es un método terapéutico basado en el uso del lenguaje que permite, por medio de encuentros con un psicoanalista, desplegar durante el tratamiento la posibilidad de hablar, consiguiendo trasformar, a través de la interpretación psicoanalítica, los hábitos adquiridos inconscientemente que son los que, verdaderamente, determinan la vida de las personas.

No es necesario estar enfermo para acudir a un tratamiento psicoanalítico. Una pérdida, una ruptura, un desamor, un nuevo amor o, incluso, un éxito logrado, pueden ser algunos de los motivos que nos lleven la consulta de un psicoanalista.

No sólo la enfermedad o los trastornos psicológicos pueden inquietar, también, el éxito, la realización de algún deseo, los cambios naturales del trascurrir de los años, la toma de decisiones, las diferentes formas del amor o empezar a ganar más dinero, producen emociones, sentimientos o afectos que nadie nos ha enseñado a manejar.

El psicoanálisis permite aprender a tolerar cualquier nueva situación que acontezca.

El psicoanálisis es eficaz en el tratamiento de:

  • Ansiedad. Crisis de Angustia
  • Depresión, baja autoestima
  • Miedos. Fobias
  • TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo)
  • Adicciones
  • Trastornos alimentarios
  • Enfermedades psicosomáticas

Ansiedad. Crisis de Angustia

angustiaEl termino angustia procede de angor; estrechamiento. Estrechamiento que se refiere a esa opresión que sienten en el pecho los pacientes angustiados. La angustia se presenta en dos formas posibles, una que podríamos denominar como el clásico ataque de angustia que se presenta con aceleración del ritmo cardíaco, aceleración de la respiración, temblores en las manos y en los pies, sudoración, adormecimiento de las manos y, en ocasiones, con sensación de muerte inminente o de volverse loco. La segunda forma sería una angustia sin angustia, es decir, en vez de manifestarse con la forma de un ataque clásico, surge como equivalente del ataque de angustia, un síntoma en el cuerpo, así, un ataque de asma, un ataque de bulimia, donde el paciente come compulsivamente puede ser también un ataque de angustia. Los vértigos, cuando se han descartado causas neurológicas, pueden serlo también.

La angustia, en sí misma, no puede provocar la muerte. La sensación de muerte no es más que eso: una sensación, que no se relaciona con ninguna lesión orgánica que pueda producir la muerte.

Con respecto al miedo a volverse loco, podíamos decir que ese temor es la enfermedad misma, la “pequeña locura” misma, padece de eso, no es que vaya a suceder otra cosa.

En general se piensa que la angustia es algo malo o desagradable pero la angustia es necesaria. Tiene una función protectora, funciona como señal de que algo está pasando, como sucede con la fiebre. La angustia es una señal. Nos advierte del peligro, en ese sentido, nos protege. El problema es cuando se siente en el cuerpo, normalmente ejerce su función silenciosamente. Para realizar cualquier nueva actividad en la vida es necesaria una cuota de angustia, cada vez que me siento a escribir, a realizar un trabajo, cada vez que me encuentro con una nueva relación, ante un examen, etc…

La angustia hay que aprender a tolerarla, 
cuando no se tolera es cuando se hace síntoma.
ansiedad
La ansiedad se diferencia de la angustia en que es totalmente psíquica, 
no hay manifestación corporal en la ansiedad.

 

¿Pero por qué aparece la angustia o la ansiedad? Los cuadros de angustia y ansiedad generalmente se producen en relación con un deseo, es decir, en situaciones psíquicas que implican profundamente al sujeto, en relación con momentos importantes de su vida, decisiones. Se puede decir que si estamos angustiados, estamos implicados. El tratamiento psicoanalítico tiene mucho que aportar a estos pacientes, tener un lugar dónde hablar, con una escucha especializada, donde poder plantear sus temores, sus deseos, es fundamental para ellos. El psicoanálisis es eficaz en el tratamiento de la angustia y de la ansiedad, porque el paciente angustiado, ansioso utiliza ese lenguaje para poder expresarse, para hablar, un psicoanalista sabe escuchar lo que el paciente dice a través de sus síntomas.

Depresión, baja autoestima

¿Es posible superar una depresión? ¿Cómo superar la depresión? Son muchos los ejemplos que conocemos de personas que han sufrido o sufren una depresión. Los estudios que nos hablan de sujetos que padecen un trastorno depresivo, nos muestran que un paciente deprimido puede acudir al médico con quejas somáticas, o cuadros mixtos de depresión y ansiedad, o incluso con quejas inespecíficas, lo que hace que la patología sea incorrectamente diagnosticada e inadecuadamente tratada.

depresion

La depresión, o la también llamada melancolía, se caracteriza por un estado de ánimo profundamente doloroso, una cesación del interés por el mundo exterior, la pérdida de la capacidad de amar, la inhibición de todas las funciones y la disminución del amor propio. La esencia de lo que hoy conocemos como depresión tiene sus bases en la melancolía.

Para iniciar el tratamiento adecuado de una depresión lo primero es poder identificar y aceptar el estado depresivo.

El psicoanálisis en una primera entrevista determina la gravedad y plantea el tratamiento. El 70% de los pacientes deprimidos son menores de 45 años, es decir, están en la etapa de su vida en la que les toca trabajar; la depresión es una enfermedad que afecta a todos los rincones de la vida anímica del sujeto. Un sujeto con depresión pasa más días en la cama que personas con enfermedades como la diabetes, la artritis, trastornos gastrointestinales, problemas de espalda o hipertensión arterial. La ayuda del psicoanálisis para superar la depresión evita el desgaste físico, emocional e incluso económico del paciente de su familia. Un sujeto deprimido en tratamiento psicoanalítico podrá seguir su vida normal produciéndose mejoría desde el primer día de tratamiento.

La depresión afecta al estado de ánimo teniendo consecuencias a nivel social. Los efectos de la depresión deberían ser objeto de estudio para poder darnos cuenta de la gravedad de la enfermedad y la importancia de la prevención.

La depresión se encuentra entre las cuatro primeras enfermedades que originan mayor coste a la sociedad, junto con el Cáncer, el SIDA y las enfermedades respiratorias, estando por encima de las enfermedades coronarias.

Miedos. Fobias

Las fobias se distinguen de la histeria y de la neurosis obsesiva en relación al deseo, decimos que en el fóbico es un deseo prevenido, mientras que en la histeria el deseo es insatisfecho y en la neurosis obsesiva se trata de deseo imposible.

Lo más característico de las fobias es que a ellas siempre se asocia el mismo estado emotivo; la angustia. Las fobias son monótonas y típicas.

Existen dos grupos, caracterizados por el objeto de la angustia:

– Las fobias comunes; miedo exagerado a aquellas cosas que todo el mundo teme algo, tales como la noche, la soledad, la muerte, las enfermedades, las serpientes, los peligros en general, etc.;

– Las fobias ocasionales: angustia emergente en circunstancias especiales que no inspiran temor al hombre sano.

Así, la agorafobia y las demás fobias de la locomoción. Es interesante observar que estas últimas fobias no son obsesivas, como las obsesiones propias y las fobias comunes. El estado emotivo no surge en estos casos, sino en circunstancias especiales, que el enfermo evita cuidadosamente. El mecanismo de las fobias es totalmente diferente del de las obsesiones.

No se trata de una sustitución, sólo se encuentra un estado emotivo de angustia, que por una especie de elección ha hecho resaltar todas las ideas susceptibles de llegar a ser objeto de una fobia, en las fobias lo llamativo no es su contenido, sino la intensidad de la angustia.

En la agorafobia, por ejemplo, el sujeto recuerda un ataque de angustia, que es lo que verdaderamente teme, por eso, evita todas aquellas situación que le puedan hacer sentir angustia. El enfermo teme la emergencia del ataque de angustia.

La angustia relacionada con las fobias no se deriva de ningún recuerdo. En las fobias no existe una relación directa entre el objeto de la fobia y la fobia en sí (el miedo), más bien entre ellos se produce un distancia, que tiene que ver precisamente con mantener ese miedo alejado. El objeto es evitado, el sujeto se aleja de él para evitar el miedo, pero como ya hemos anticipado, realmente lo que evita es sentir angustia. Por tanto, cada vez se hace más cerrado el círculo para el fóbico, ya que la angustia, si no se psicoanaliza queda libre para enlazarse a otros objetos.

TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo)

Hablar del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) o de la Neurosis Obsesiva es hablar de una de las estructuras psíquicas más complejas y, esta complejidad, se ve reflejada en sus síntomas. Hablaremos del síntoma como la manera de procesar un deseo no tolerado para la persona. Llegamos a decir que para esa persona, en ese momento, el síntoma es una solución. Y esto no es ni mejor ni peor, es una manera de posicionarse frente al deseo, aunque también hay otras que producen resultados diferentes. En muchas ocasiones, los síntomas ayudan a los pacientes a llegar a la consulta de un psicoanalista o de un médico. Una de las características principales de los pacientes con TOC es la tendencia a culparse y reprocharse, cosas o sucesos, de los cuales no han participado, se culpan de los robos, crímenes y delitos que, por ejemplo, pueden llegar a ver los periódicos o en la televisión, con los que nada han tenido que ver.

La culpa manifiesta que siente el obsesivo es precisamente por haber gozado, por hacer sentido placer, pero como no sabe de qué gozó o con qué sintió ese placer, ya que aquel acontecimiento que recuerda de su infancia, queda desligado, separado, por el mecanismo de la represión, la sensación de placer del afecto.

El obsesivo recuerda perfectamente la escena o el pensamiento que tuvo, pero no siente nada frente a él, no tiene ningún sentido, ningún valor para él, ya que el afecto ha sido desplazado, conscientemente a otra representación.

 

Por el contrario el afecto o el placer sentido busca en la realidad actual acciones o pensamientos a los que enlazarse. Va de representación en representación, produciendo las ideas o representación obsesivas. Busca en la realidad, constantemente, motivos para culparse y así poder castigarse, por aquel placer vivido. El obsesivo se siente culpable de algo que desconoce, culpable de algo que no cometió. Este es el conflicto principal de la neurosis obsesiva.

 

Los síntomas en la neurosis obsesiva son muchos y se agrupan por su tendencia. Por un lado, están las prohibiciones, medidas preventivas y penitencias y, por otro, las satisfacciones sustitutivas disfrazadas simbólicamente. Por ejemplo, hay personas que cuando salen de casa tienen que volver a entrar varias veces porque temen haberse dejado el gas encendido o las ventanas abiertas. Esta acción la tienen que repetir varias veces antes de salir (medida preventiva), o aquellas personas que se lavan las manos compulsivamente, incluso hasta perjudicarse la piel. Otro ejemplo sería aquel que tiene que ponerse y quitarse 40 veces el calcetín, son todo rituales que en muchos casos ocupan horas, diariamente, dentro de la vida de esa personas (satisfacción sustitutiva disfrazada simbólicamente). Además, una de las características fundamentales de la Neurosis Obsesiva es lo que denominamos la erotización del pensamiento, es decir, son personas a las que pensar les produce una satisfacción. En ocasiones es su manera de relacionarse con la realidad, ellos se relacionan en su pensamiento con las personas que les rodean, se dicen constantemente las cosas que tienen que hacer pero nunca llegan a hacerlas, porque para ellos pensar es como un hacer, pero claro el efecto en la realidad no es el mismo. Esto les lleva a un aislamiento, ya que se relacionan con todos, pero en su pensamiento, no necesitan hacerlo en la realidad, cada vez se van aislando más y más, así todo sucede como ellos desean, sin contradicciones. El aislamiento representa, para la Neurosis Obsesiva, uno de sus mandamientos más importantes, por medio del cual, evitan el contacto. Si comparamos este proceso con el de los enfermos infecciosos dentro de un hospital, vemos una clara similitud, ya que estos son aislados para evitar el contagio con el resto de los pacientes. Esto mismo sucede con el Trastorno Obsesivo Compulsivo, pero a nivel de pensamiento. Llegan a evitar hasta el contacto erótico, las relaciones sexuales, que en muchos casos tienen a transformarse en una conducta agresiva hacia los otros. Por medio del aislamiento pierde toda posibilidad de contacto, no quiere contagiarse de ser un humano entre otros humanos, evita cualquier contacto que le recuerde su mortalidad.

perturbado por el tocEste camino del Trastorno Obsesivo Compulsivo perturba, entre otras cosas, el trabajo, debido, por un lado, al asilamiento y, por otro, a uno de los efectos de este, es decir, a una continua distracción y a la pérdida de tiempo de las incesantes interrupciones y repeticiones impuestas como ideas o como actos obsesivos.
recuperado del tocEl psicoanálisis sabe cómo tratar el Trastorno Obsesivo compulsivo (TOC), proporcionando al paciente herramientas para aprender a gozar de otra manera. La medicación en estos casos es un tratamiento ineficaz que puede disfrazar los síntomas pero no resuelve el conflicto desatado frente a su propio deseo.

Adicciones

Las adicciones son un síntoma, es decir son un reflejo de otra situación, generalmente un conflicto emocional, por la que está pasando o ha pasado el sujeto en cuestión y no ha sabido resolver sino refugiándose en la adicción. El tratamiento comportamental de los pacientes con adicción, puede resultar aparentemente eficaz a corto o medio plazo, pero a la larga, al no haber sido resuelto el conflicto emocional, va a volver bajo la misma forma u otra diferente, en muchos casos con mayor gravedad. El psicoanálisis de los pacientes con adicción requiere un trabajo constante e intensivo, donde el entorno; la familia, los amigos, la relación de pareja, si la hubiera, forman parte activa del mismo. Aislar al paciente con adicción tampoco le cura, limita su contacto temporalmente con la sustancia a la que es adicto pero cuando regresa a su rutina retoma la adicción. El paciente consigue con psicoanálisis transformar su deseo y su manera de gozar, sustituyendo la adicción por otras actividades en su vida que le provocan igual o mayor satisfacción.

Enfermedades psicosomáticas

Las enfermedades psicosomáticas son aquellas que se manifiestan físicamente pero que tienen su origen en cuestiones emocionales.

  • Anorexia, bulimia, obesidad.
  • Palpitaciones, mareos, hipertensión.
  • Hipocondría
  • Úlcera, gastritis, dolor de cabeza.
  • Asma y otro tipo de alergias.
  • Enfermedades de la piel.
  • Trastornos menstruales, menopausia.
  • Enfermedades crónicas.
  • Colon irritable. Colitis ulcerosas.
  • Enfermedades autoinmunes

Si sumamos el psicoanálisis al tratamiento médico requerido por estas enfermedades, los pacientes pueden evolucionar y curarse sin complicaciones. Para establecer la relación entre cuerpo y mente, el psicoanálisis parte del último efecto de todo el trabajo psíquico; la palabra, punto de encuentro, para el sujeto en análisis con su deseo, deseo que se produce por interpretación. Las enfermedades psicosomáticas son aquellas patologías para las que el sujeto en cuestión no tiene una respuesta psíquica para la energía psíquica proveniente de su interior, por eso la respuesta es orgánica. Freud al tener en cuenta, en sus estudios, otras etiologías además de la herencia, tan explotada actualmente, abre el campo a nuevos diagnósticos y aporta a la escucha del profesional nuevos instrumentos de trabajo de gran utilidad. Se pueden establecer los límites a la enfermedad teniendo en cuenta el mecanismo psíquico que se encuentra en la base de la estructura de cada sujeto. Minuciosa labor que nos hace diferenciar si es la melancolía, la histeria o la paranoia lo que habla en la anoréxica cuando llega a la consulta. Freud encuadra la neurastenia, la neurosis de angustia y la hipocondría bajo el nombre de Neurosis actuales, la perturbación que afecta a las neurosis actuales es en relación a la sexualidad actual. El dolor y la angustia nos ayudan a reconocer los límites del aparato; son señales que protegen el cuerpo y el psiquismo, grandes aliados para la vida. Sin olvidar que, en la mayoría de los casos, el dolor físico está en relación al dolor psíquico y que la angustia es el único afecto posible. “Mens sana in corpore sano”