El amor obsesivo no es amor

El amor obsesivo no es amor

El amor obsesivo no es amor

Al comienzo de una relación de pareja se da un primer estado al que denominamos “Enamoramiento”, esta fase, que es fundamental, se caracteriza porque se produce una idealización del objeto amado, atribuyéndole valores o cualidades que dependen más de la mirada del enamorado que del ser amado. Es como si la relación se iniciara con lo que uno piensa de la otra persona y no realmente con la persona que está frente a nosotros.

Pasado un tiempo, a esta primera fase sigue el amor propiamente dicho, es decir, cae el objeto amado idealizado, cae la atribución del enamorado y aparece la persona real objeto de nuestro amor, con sus virtudes y sus defectos.

Si la fase de enamoramiento se alarga mucho en el tiempo, convierto al otro en el centro de mi vida, es decir, hago que sea la fuente de todo lo bueno que me pasa, llegando a pensar incluso, que sin él o ella, nada tiene sentido. Es como si hubiera entregado una parte de mí al otro, sin la que, por supuesto, no se puede vivir.

Cuando esto sucede, puedo hacer que el amor se convierta en una obsesión, pero sólo en personas con tendencias obsesivas, no es algo que suceda a todo el mundo.

Estas tendencias se manifiestan en forma de ideas, actos y rituales obsesivos, que cada vez van limitando más la vida del sujeto, llegando incluso a organizar todo su tiempo real y psíquico, en torno a la obsesión.

Si empezamos a observar que dejamos de hacer nuestras cosas porque creemos que el otro es lo que quiere, aunque solo sea, a nivel de pensamiento. Las ideas pueden terminar ocupando todo el tiempo del día e impedir la realización de tareas tan importantes como descansar, comer, trabajar, etc…

Son personas que quieren saber todo de la vida del objeto a amado, tanto de su vida actual como de su vida pasada, de sus relaciones. Para ello utilizarán todos los métodos imaginables.

Hoy en día las Redes sociales, internet,  las nuevas tecnologías muestran una parcialidad de cada uno, una realidad que sacada de contexto, puede interpretarse mal. Muchos y nuevos conflictos entre las parejas y las personas en general son por las malas interpretaciones de lo que ve, pero olvidemos que no es por las redes es por la persona que mira.

El amor obsesivo, nada tiene que ver con el amor, tiene más que ver con la obsesión, con la patología. La enfermedad limita la vida de la persona a la rutina obsesiva, sea cual sea. Como hemos dicho antes, hay personas que dejan de trabajar, de comer, de descansar, etc.. El amor es un potenciador de la libido, nunca una detención de la vida.