Hablemos de la infancia: Celos e Infidelidad

¿Existe la infidelidad?

Al primero que hay que ser infiel es a uno mismo. Tenemos tantos prejuicios y hay que aprender a ser infiel a los propios prejuicios, si no lo hago, no puedo avanzar en la vida, hay que separarse de uno.

Primero hay que preguntarse qué deseo está en juego en esa infidelidad. Sabemos que los celos son deseos, es decir que, si yo estoy celosa de una mujer a la que mira mi marido, no es de cualquier mujer, es de una mujer en concreto. Algún deseo despierta en mí esa mujer.

Cuando hay una infidelidad ¿qué deseo está en juego?

Hemos comprobado que algunas infidelidades son más bien para la pareja, que yo me voy con ese hombre, pero es el hombre del que mi marido siempre me habla.

Todos somos infieles. Hay un juego de deseos que interviene en una infidelidad en la pareja. Tiene que ver con esta situación inicial de la vida: todos somos infieles de raíz porque el primer amor para todos los hombres y para todas las mujeres es la mamá. El primer amor es ese amor único. En un principio somos uno, ahí sí que hay una unidad porque el niño solo no podría vivir. Entonces, en esa unidad tengo que ir construyendo una infidelidad frente a la madre, tengo que renunciar a la mamá para poder aceptar a otras mujeres a otros hombres. Cuando tengo problemas, “que no encuentro una relación, que esta mujer no me gusta, no me sirve, que me duran dos semanas”, es que no me puedo separar de mi mamá.

celos infantiles

Aún no intervino papá, porque papá a lo que viene es a separar esa relación. Viene a decir “tu madre es mía, hijo, búscate otra mujer, que tu madre no te pertenece. Yo estaba antes que tú”. Por eso se produce la agresividad contra el padre. Odia al padre en un momento de su crecimiento porque es el padre el que viene a separarle de la madre. Y eso es necesario y saludable para el niño y para la madre. Más tarde también odiará a la madre porque se fue con papá.

Todo eso nos ha pasado a todos. Cuando surge una escena de celos, claramente se ve esta situación edípica infantil. Es como si él fuese mi mamá que se va con otra, mi papá, me siento abandonado/a. Los primeros celos se sienten en la infancia, los llevamos incorporados. Entonces uno tiene que hacer un trabajo para poder gestionar esos celos, para hacer otras cosas con sus celos. Los celos son humanos. Hay gente que dice no ser celosa. Todos hemos pasado por una etapa donde hemos sentido celos. No soy celoso quiere decir que no utiliza los celos para destruir su relación, su vida, pero celosos somos todos. Los celos también son favorables se pueden utilizar para cuidarse más, para seducir más a su pareja, aprender a reconocer los deseos propios es muy liberador.